Asumir por primera vez una posición de liderazgo supone mucho más que un cambio de cargo.
De repente aparecen nuevas responsabilidades: tomar decisiones, delegar, gestionar conflictos, comunicar con claridad o incluso liderar a personas que hasta hace poco eran tus compañeros.
Y entre tantas cosas que hacer, existe una pregunta que merece la pena hacernos al principio:
¿Qué líder quiero ser?
Esta es precisamente la primera reflexión que te propongo dentro de mi serie Tus primeros 90 días como líder.
De jefear a liderar

Nuestra experiencia y nuestros conocimientos pueden habernos llevado hasta una posición de responsabilidad. A partir de ahí comienza otro aprendizaje: liderar personas.
Y una buena manera de empezar es definir conscientemente cómo queremos ejercer nuestro liderazgo.
Piensa por un momento en líderes que hayas conocido a lo largo de tu vida profesional.
¿Qué admirabas de ellos?
¿Su claridad? ¿Su capacidad para escuchar? ¿La seguridad con la que tomaban decisiones? ¿La confianza que generaban? ¿Su serenidad en momentos difíciles? ¿Su capacidad para desarrollar a otras personas?
Y, sobre todo:
¿Qué hacían concretamente para que tú percibieras esas cualidades?
Porque una cualidad empieza a transformar nuestro liderazgo cuando se convierte en comportamiento.
Una herramienta práctica: tu Rueda de Liderazgo
Te propongo un ejercicio sencillo.
Elige ocho cualidades que te gustaría que caracterizaran tu forma de liderar.
Por ejemplo: claridad, confianza, seguridad, coherencia, humildad, escucha, empatía, capacidad de decisión, adaptabilidad, serenidad, responsabilidad o equilibrio.
Después dibuja una rueda dividida en ocho áreas y coloca una cualidad en cada una.
Puntúate del 1 al 10 respondiendo a esta pregunta:
¿En qué medida estoy mostrando hoy esta cualidad en mi manera de liderar?
Cuando termines, observa tu rueda.
¿Qué estás haciendo ya bien?
¿Qué te ha sorprendido?
¿Dónde existe mayor distancia entre cómo lideras hoy y cómo te gustaría liderar?
Y ahora viene lo más importante.
No quieras cambiarlo todo
El desarrollo del liderazgo es un proceso.
Por eso, en lugar de intentar mejorar ocho cosas a la vez, elige una.
Y conviértela en una acción concreta:
- Quiero desarrollar…
- Para ello voy a empezar a…
- Voy a dejar de…
- Esta semana voy a ponerlo en práctica en…
- Sabré que estoy avanzando cuando…
De esta manera pasamos de la reflexión a la acción.
Ponemos orden, ganamos claridad, desarrollamos seguridad y empezamos a construir nuestra propia manera de liderar con mayor confianza y equilibrio.
Guarda tu rueda y vuelve a realizar el ejercicio dentro de 90 días. Será una forma muy sencilla de observar tu evolución.
Porque liderar empieza mucho antes de dirigir a los demás.
Empieza cuando decides qué líder quieres ser, observas con honestidad dónde estás y eliges qué quieres hacer diferente.
El cambio empieza en nuestro interior.
Y hoy es el mejor día para empezar.
¡A por ello!
Cristina Serrano Franco
Economista · experta en liderazgo y mentora en educacion financiera · Conferenciante · Formadora . Autora
Creadora de LIDERA+R en Equilibrio
CEO & Founder de Time for Health


